En su sesión de hoy la Junta Directiva
decidió por unanimidad mantener la tasa de interés de intervención en 4,25%. En
esta decisión, la Junta tomó en consideración principalmente los siguientes
aspectos:
En febrero la inflación anual y el promedio
de las medidas de inflación básica disminuyeron y se situaron en 3,01% y 2,81%,
respectivamente. Las expectativas de inflación disminuyeron, pero se mantienen
algo por encima del 3%. A horizontes mayores o iguales a un año las de los
analistas y las derivadas de los papeles de deuda pública se encuentran entre
3% y 3,5%.
Las perspectivas de crecimiento global se
siguen moderando. La Reserva Federal mantuvo inalterada su tasa de interés de
referencia y, para lo que resta de 2019, no se esperan cambios en dicha tasa.
En lo corrido del año, el precio internacional del petróleo aumentó, pero se
mantuvo por debajo del promedio observado en 2018. En el mismo periodo la prima
de riesgo país se redujo y el peso se apreció frente al dólar.
El crecimiento del PIB para el último
trimestre de 2018 (2,9%) resultó algo mayor que el previsto, debido a una mejor
dinámica de la demanda interna. Las nuevas cifras de actividad económica para
el primer trimestre de 2019 sugieren que la economía crecería a un ritmo mayor
que el registrado a finales de 2018. Para todo 2019, el equipo técnico del
Banco proyecta un crecimiento más probable de 3,5% y estima que los excesos de
capacidad productiva de la economía seguirán disminuyendo.
En 2018 la cuenta corriente de la balanza de
pagos presentó un déficit algo más amplio que el previsto y se espera que
vuelva aumentar en 2019. Esto último, en un entorno de mayor crecimiento de la
demanda interna y de condiciones financieras externas más favorables.
Con base en esta información, la Junta ponderó
los siguientes factores en su decisión:
La existencia de excesos de capacidad
productiva y la incertidumbre sobre la velocidad con que se reduzcan.
La inflación observada en la meta y los
riesgos asociados a futuros desvíos de la misma.
La actual postura moderadamente expansiva de
la política monetaria.
Los efectos sobre la economía colombiana
derivados de las cambiantes condiciones externas.
En este entorno, al evaluar el estado de la
economía y el balance de riesgos, la Junta consideró conveniente mantener la
tasa de interés de referencia en 4,25%.
La Junta seguirá haciendo un cuidadoso
monitoreo del comportamiento de la inflación y las proyecciones de la actividad
económica en el país, así como de la situación internacional. Finalmente,
reitera que la política monetaria dependerá de la nueva información disponible.
La decisión de mantener la tasa de interés en
4,25% contó con la aprobación unánime de los miembros de la Junta.
Bogotá.